El Choque Generacional

Por: Luis García Peña
lgarcia@orange.com.mx

“Nunca pienso en el futuro, siempre viene demasiado pronto”.
Albert Einstein

Seguramente has notado la energía que origina la interacción de cuatro generaciones, los Builders, los Baby Boomers, la “Generación X” y la “Generación Y”, también denominada Millennials.

Tres de estas generaciones han estado en franca interacción durante una década, con puntos de tensión debidos a diferencias en sus respectivos sistemas de valores y estilos de vida.

En América Latina, el 80% de las empresas tiene entre 40% y 50% de jóvenes menores de 33 años y el 85% de las compañía ya no cuenta con empleados de más de 62 años.

Analicemos la dinámica intergeneracional:
Los Builders son personas nacidas entre 1925 y el fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945. Los miembros de esta generación recuerdan la Gran Depresión, la presidencia de Roosevelt, el desenlace de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea. Para ellos, los conceptos de cultura del esfuerzo, autoridad, honor y postergación de la gratificación son valores de gran importancia.

Pocos recuerdan cómo la familia que tenía teléfono lo compartía con sus vecinos. Las personas crecían con la disposición para trabajar durante 30 años o más antes de comprar su primer reloj de oro y poder retirarse. Era común pasar la vida entera haciendo carrera en una sola compañía.

Los Baby Boomers pertenecen a una generación nacida entre 1946 y 1964; la Guerra Fría, Vietnam, el movimiento por los Derechos Civiles, la liberación femenina, el surgimiento de la televisión y el rock’n’roll dejaron en ellos una huella indeleble. Los Baby Boomers protestaron en favor de la igualdad y descubrieron los encantos de las tarjetas de crédito. Los asesinatos de Kennedy y Martin Luther King les robaron la inocencia. Para esta generación, especialmente en Estados Unidos, valores como la identidad profesional, la salud y el bienestar, así como la riqueza material, juegan un rol relevante. En lo que se refiere a la tecnología, la usan para trabajar más, no menos.

El grupo que forma la “Generación X” nace entre 1965 y 1977, y ha estado influenciado por la Guerra del Golfo Pérsico, la explosión del transbordador Challenger, la proliferación del sida, la triplicación de la tasa de divorcios, los videojuegos y la llegada masiva de las computadoras.

Algunos de los valores que emergen de su experiencia incluyen la movilidad y la autonomía. La tecnología fue apareciendo y los miembros de esta generación la usan para mantener equilibrio en sus vidas profesional y personal. Poco a poco aceptan que no es necesario estar sentados en una oficina para ser productivos y cumplir con su trabajo.

Los demógrafos adoptaron el término Millennials (“Generación Y”) para calificar a todos aquellos nacidos entre 1978 y 1996. Están marcados por los acontecimientos del 11 de septiembre y el terrorismo; por la matanza de Columbine (que llevó a los asesinatos de Kennedy y Luther King a un nivel más personal); Su vida se caracteriza por la importancia de los teléfonos celulares, los mensajes de texto, las redes sociales y un interesante énfasis en la responsabilidad social. La tecnología no es sólo una herramienta para cumplir con sus actividades laborales, se convierte en parte integral de los miembros del grupo, y trabajar con ella es parte de su naturaleza.

Los integrantes de esta generación requieren de constante retroalimentación porque crecieron en una era en la que el principal enfoque de sus padres ha sido la educación. Algunos estudios muestran que el interés por la espiritualidad crece en los jóvenes estadounidenses. Finalmente, los Millennials están catalogados como la generación más sociable y tolerante ante la diversidad, además de contar con la mejor educación y la mayor erudición en su conocimiento tecnológico.

El desafío
Más del 60% de los empleadores occidentales están experimentando tensión entre los empleados de diferentes generaciones; más del 70% de los empleados de mayor edad desdeñan las capacidades de sus compañeros jóvenes. Por si fuera poco, el 50% de los jóvenes igualmente menosprecia las habilidades de sus colegas de mayor edad. La tensión ha crecido tanto que, en algunos casos, debilita a las organizaciones.

La presencia de las cuatro generaciones en el lugar de trabajo hoy es una realidad. La capacidad de atracción, retención y desarrollo de una persona en una empresa dependerá de la capacidad de reconocer la diversidad generacional y de flexibilizar y adaptar los procesos internos.

A su vez, la vitalidad futura de organizaciones y países estribará en la capacidad de sus líderes para cerrar la brecha entre generaciones y, con ello, sumar talento y experiencia en una nueva visión generacional.

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