Entrevista con Mejía Barón

 

  1. ¿De qué te arrepientes y de qué no?

 

Una de las cosas de las cuales me arrepiento durante mi cargo como entrenador de la Selección Mexicana es el haber salido con chanclas a la cancha en el Mundial del 94; no entendía la importancia que tiene la apariencia y la personalidad de un director técnico.

 

No me arrepiento de no haber hecho cambios al momento de los penales en el juego contra Bulgaria en ese Mundial, ya que tenía a buenos pateadores en el equipo, gente de gran calidad. No metí a Hugo Sánchez, no porque no confiara en él, sino porque yo no le veía caso que entrara y asegurara un penal si no consideraba que estaba en su mejor característica, a pesar de su gran historia. Ésa es mi lógica y es algo que hoy volvería a hacer.

 

  1. ¿Qué cambiarías en tu “guión”?

 

Me compraría unos tenis.

 

  1. México campeón del mundo, ¿sí o no? Y si sí ¿cómo o cuándo?

 

Es una ambición sana, necesaria, conveniente. Si tú vas a competir debes buscar llegar a lo máximo, entendiendo que es paso a paso, pero pienso que si los muchachos nos han demostrado que se puede, yo creo que es una aspiración muy sana, ojalá se logre entender que es una materia harto difícil pero no es imposible.

 

  1. Después de todo lo que has vivido, ¿volverías a la Selección?

No, para nada. Tengo todo muy claro. Tengo 10 años trabajando en el mundo estudiantil, donde estoy feliz. Desde hace 10 años, decidí que debía cambiar el chip y agradecer mi destino, mi maravilloso destino, y dar gracias a ese maravilloso destino. También entendí que o te adaptas y te quedas, y si no te gusta, te vas, y decidí eso; y sí, no pude adaptarme a varias cosas que se manejan y no es crítica, simplemente es mi incapacidad para adaptarme a cosas que no me gustaban; me regresé al mundo donde prevalecen cosas que sí me gustan, yo pienso que el que nace futbolista muere futbolista, y yo soy uno de ésos. Encuentro actualmente algo que me satisface muchísimo; sigo todos los días con la presencia de la pelota, de una cancha y de jugadores. Tengo algo que es incomparable con el mundo profesional del futbol, es respeto.

 

  1. Si hoy o mañana murieras y estuvieras con Dios, ¿qué le dirías?

 

Gracias. No soy de muchas palabras y creo que con eso abarcaría muchísimas cosas.

 

  1. Si pudieras pulsar un botón rojo y pedir un único sueño, uno solo, el que fuese, ¿cuál sería?

 

De las pocas cosas que uno llega a estar seguro es que vamos a morir, por lo que mi deseo sería poder “entregar el equipo” en una cancha. Si pudiera pedir, pediría algo tan sencillo como eso.

BCM, BCM 63, Entrevistas