Candidaturas Ciudadanas

Por: Juan Ignacio Duran
juan.duran1@gmail.com

Nuestro sistema democrático está basado en dos pilares: los congresos federales y locales, y el Senado de la República.
Los congresos se integran con diputados. Y ellos son quienes legislan (hacen las leyes federales y estatales) para la nación y los estados. Los senadores son los representantes de los estados ante la federación. No son representantes de los ciudadanos. Representan al estado como entidad federativa.
Hay dos grandes problemas que molestan mucho a los ciudadanos: el primero es de representatividad. Nuestros diputados por ley no son representantes ciudadanos ni del distrito que los eligió, son legisladores, ya sea estatal o federal. La ley no les faculta para representar legalmente a los ciudadanos o al distrito por el que fueron designados.
Cabe recordar que tenemos 200 diputados a nivel federal y otro número variable en los congresos estatales que no fueron elegidos, ni tienen algún distrito en especial al que puedan representar.
El otro problema es el de rendición de cuentas. Éste es un derivado del primero. Como no representan a los ciudadanos, tampoco tienen por qué rendir cuentas a quien no representan.
Los ciudadanos comentan: “los diputados no nos representan, no nos oyen, no toman en cuenta nuestras necesidades, etc.” Otros comentarios tienen que ver con la rendición de cuentas: “los diputados despilfarran el dinero, se dan enormes aumentos de sueldo, gastan mucho, etc.”
La solución no son los candidatos ciudadanos o el tener más partidos políticos.
Esto sería como repetir lo que se vive en Michoacán: como el gobierno no tiene capacidad de cuidarnos, entonces hay que crear autodefensas. ¿Y de qué nos sirven las autodefensas si no hay un marco jurídico en el cual puedan existir? Repetimos el círculo vicioso.
En India, hay más de mil 600 partidos políticos. Los hay por ideologías, religiones, castas, etnias, grupos sociales, grupos lingüísticos, regiones, etc. Aquí podríamos tener lo mismo si lo que queremos es variedad y opciones.
Pero si buscamos representatividad y rendición de cuentas, tenemos que hacer cambios en la ley.
Los cambios que nos ayudarían mucho son los siguientes:
• Igualar los distritos y las diputaciones. Cero plurinominal.
• Cambiar la ley para que sean representantes legales de los ciudadanos del distrito que los eligió ante los congresos.
• Reelección solamente en el mismo distrito por el que fueron elegidos.
• Que se especifique en la ley que el fuero es sólo para legislar y tienen libertad de expresar sus opiniones dentro de los congresos. Una vez que estén fuera de los congresos, no hay fuero. Si comenten alguna infracción, que se les aplique la ley como a cualquier ciudadano.
Con estos cambios podremos alcanzar a tener una representatividad y una rendición de cuentas, que es lo que buscamos.
En el caso de los senadores, deberíamos hacer un solo cambio. Si tenemos 128 senadores, dos de elección directa y dos puestos por los partidos políticos (a uno se le llama “primera minoría” y al otro “representación proporcional”), deberíamos cambiar la ley para que cada estado tenga cuatro senadores por elección directa. Y que se reelijan por el mismo estado por el que fueron escogidos.
En la variedad o la cantidad de candidatos o partidos políticos no está la solución a nuestros problemas de representatividad y rendición de cuentas.

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