NO DEJES DESPROTEGIDOS A TUS DESCENDIENTES

El impacto de las decisiones financieras tomadas por una persona hoy puede tener efectos después de su muerte y no necesariamente de una manera positiva.

 

El no tomar la decisión correcta, o no tomar ninguna decisión, puede tener repercusiones para tus seres queridos, ya sea por qué no les dejaste el dinero que necesitan o porque recibieron mucho dinero y no saben cómo manejarlo, expresa Rodger Alan Friedman, asesor financiero y autor de “Forging Bonds of Steel” (www.forgingbondsofsteel.com).

 

Resulta especialmente importante para aquellos que alcanzan, o se acercan a, la edad de la jubilación entablar una conversación honesta con su asesor financiero para sentirse más seguros.

 

“Un asesor experimentado y confiable puede ayudarles a no cometer errores comunes”, expresa Friedman.

 

La palabra “confiable” es especialmente determinante. Friedman recomienda que la gente edifique una relación sólida con su asesor financiero para discutir con franqueza las decisiones importantes.

 

“Aquellos que tienen una relación de confianza con su asesor se sienten seguros de poder contar con que hagan lo que se les pida, en el momento en que se lo pida”, explica Friedman.

 

Gracias a ese fuerte vínculo, agrega, el asesor puede establecer estrategias que ayuden a sus clientes a evitar errores como éstos:

 

Falta de seguro de vida adecuado: las familias pueden creer que sus finanzas están en orden pero todo podría desplomarse si desaparece uno de los cónyuges con ingresos. Friedman relata la historia de Jack y Diane, una pareja con hijas gemelas y un ingreso anual total de 115 mil dólares, que pensaban que su seguro de vida era suficiente. Su asesor financiero realizó cálculos que arrojaban que la familia tendría problemas si acaso Jack llegara a fallecer. Incrementaron su cobertura.

 

Fue una decisión atinada porque, cuatro años después, Jack perdió la vida en un percance automovilístico. La decisión prudente permitió satisfacer las necesidades financieras de Diane y sus hijas. “Si tu asesor destaca un problema de planeación, escúchalo y determina si cambias o no de parecer una vez que tienes todos los hechos en la mano”, indica Friedman.

 

No darles toda la información importante a sus hijos adultos: numerosos padres de avanzada edad excluyen a sus hijos adultos de sus vidas financieras. “Es una cosa que entiendo y respeto”, expresa Friedman. “Tal vez los padres sientan que no incumbe en lo más mínimo a sus hijos. O bien no desean que éstos sepan cuánto han acumulado”.

 

No obstante, retener información importante podría resultar perjudicial, agrega. En caso de que sus padres fallezcan, esos hijos tendrían que asumir sin preparación la coordinación de sus asuntos financieros. Como mínimo, sería prudente decirles dónde están guardados los documentos importantes y cómo se llaman su abogado o su asesor financiero, recomienda Friedman.

 

No poner límites a los herederos irresponsables: a veces, los hijos que heredan una elevada suma de dinero no saben cómo manejar este repentino incremento en su cuenta bancaria. Despilfarran en poco tiempo lo que sus padres se tardaron tanto en acumular. Los padres que tienen este tipo de preocupación pueden colaborar con un asesor financiero y, posteriormente, con un profesional del manejo de las herencias, para establecer fideicomisos y otras herramientas permitiendo controlar cómo se gasta el dinero, señala Friedman.

 

Agrega que este aspecto es controversial. Algunas personas consideran que establecer restricciones es una cosa sabia. Otras piensan: lo que pase cuando ya no esté me da igual, y los hijos pueden hacer lo que les plazca con su herencia. “Tendrás que determinar personalmente cómo te sientes al respecto y lo que es mejor para tu situación”, indica Friedman. “Pero, sobre todo, platícalo con tus asesores y toma una decisión que hayas considerado detenidamente”.

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