Bye, Bye, Bernie

En mayo, los jefes de equipo y los principales directivos de la Fórmula 1 y de la Federación Internacional del Automóvil se reunieron para discutir el futuro de la categoría suprema del deporte motor. Al final de la conferencia, todas las partes acordaron en una serie de nuevos reglamentos que entrarían en vigor en la temporada de 2017. En lo personal, las nuevas regulaciones no me parecieron suficientes e hizo falta “cortar” la cabeza que lleva muchas décadas dirigiendo la categoría, Bernie Ecclestone. Te explico por qué

La reunión, casi de emergencia, se dio por el hecho de que los cambios efectuados a los monoplazas el año pasado no resultaron en mayor competición entre los pilotos y equipos de la F1, sino todo lo contrario. Hoy en día, el deporte es dominado por un solo equipo y aún existe una seria falta de ruido de los bólidos. Estos dos factores han redundado en una reducción en la audiencia de televisión y una menor venta de boletos para los circuitos que pagan una increíble tarifa para ser anfitriones de una carrera de F1.

En la conferencia, se llegó a una serie de nuevas regulaciones para 2017, una de éstas el regreso de la recarga de combustible en las paradas en los boxes. También las compañías constructoras de motores, Mercedes-Benz, Ferrari y Renault, se comprometieron a hacer motores más livianos y potentes. Mientras tanto, los equipos tendrán mas libertad en los aspectos aerodinámicos de sus monoplazas. Estas dos nuevas regulaciones tienen como objetivo lograr que los tiempos de vuelta bajen en un promedio de 3 a 5 segundos respecto a los actuales. Otro beneficio que los equipos obtuvieron, y que entra en vigor la próxima temporada, es que tendrán la libertad de escoger por cada carrera dos de los cuatro compuestos de neumáticos para piso seco disponibles, con el fin de poder ejercer mayor control en sus estrategias cada fin de semana.

Aunque las regulaciones suenen muy interesantes, sobre todo el hecho de que veremos en 2017 monoplazas más rápidos que los actuales, siento que se quedaron aún cortas. Uno de los cambios que me gustaría ver para el futuro próximo es que se abra la posibilidad de que exista otro proveedor de llantas aparte de Pirelli. En los últimos meses, ha sonado mucho la posibilidad de que Michelin entre a la categoría, algo que muchos pilotos, como el español Fernando Alonso, han aplaudido e incluso apoyado. Pero Ecclestone se ha opuesto a la idea, declarando ante la prensa que, para él, no es viable que exista otro proveedor de neumáticos.

Mi pregunta aquí es ¿por qué? Es cierto que Michelin no tiene la mejor de las reputaciones en la F1. Basta recordar el desastre del Gran Premio de Estados Unidos en 2005. Pero la compañía francesa es otra. Hoy, provee de llantas a los equipos Audi y Porsche en el Campeonato Mundial de Duración. Además, es la llanta principal que utilizan los equipos de la WRC, entre ellos, Citroën y Volkswagen, ambos campeones en la última década. ¿Cuál es el problema para Ecclestone? Probablemente, Mr. E esté viendo por sus intereses personales, pues en el momento en que Pirelli pierda su exclusividad, la italiana ya no le pagará la misma cuota. Y ése, estimado lector, es el problema actual con la Fórmula 1.

Sí, Ecclestone construyó y le dio orden y formato a la F1. Debemos recordar que, antes, la categoría no respetaba tiempos de prácticas, calificaciones o carrera. Ecclestone también fue la pieza clave para que la F1 tuviera una audiencia televisiva mundial. Antes, las televisoras sólo transmitían las carreras más importantes, no todo el campeonato como ahora. Pero hoy en día, Ecclestone, ya no encaja en la ecuación. Sus ideas me parecen anticuadas y aún cree que vende oro a los promotores de los circuitos del mundo. Este último ideal ha hecho que ya no exista el Gran Premio de Francia o Alemania, ni tampoco, en un futuro, los de Bélgica e Italia. Ahora Ecclestone propone correr en países como Azerbaiyán, nación con un pésimo historial de violaciones de los derechos humanos. En mi idea, es hora de decir “Gracias por todo, pero te tienes que ir, Bernie”. La F1 tiene que “entrarle con todo” a la nueva era de las redes sociales (YouTube, Facebook, Twitter, etc.) y se les tiene que dar más acceso a los fans de la categoría, tal y como lo hacen otras series como la WRC, WEC, WTCC, NASCAR e Indycar. A todas ellas la apertura a la nueva era les ha beneficiado.

Hace unas semanas, tuve la oportunidad de ver la retransmisión del Gran Premio de España de 1986. Senna y Mansell se pelearon el primer lugar hasta el último centímetro de la carrera. Lo único que pude pensar al final de la carrera, que me tenía al filo del asiento, era “¿Por qué la Formula 1 dejó de ser así?”.

Luis J. Garnica Ortiz

luijosego@me.com

 

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