La palanca de Arquímedes y la tecnología

Al científico griego Arquímedes se le atribuye la frase “Dadme un punto de apoyo y moveré al mundo”, relacionada con sus trabajos sobre la palanca. Lo cierto es que este concepto ha viajado desde los tiempos antiguos y ha impactado infinidad de disciplinas, para convertirse en un concepto de uso común incluso en las finanzas. De acuerdo con la experiencia de empresarios exitosos y autores reconocidos, el apalancamiento constituye una clave indispensable para el éxito en los negocios.

La forma más fácil de definir el apalancamiento es “hacer más con menos”: al tener un punto de apoyo y una palanca, puedes mover una masa que, de lo contrario, te costaría demasiado esfuerzo. De hecho, el verdadero apalancamiento es hacer mucho más con mucho menos, así que, al tratar de aplicarlo a tu negocio, surgen una serie de interrogantes, entre ellas: ¿cómo puedo hacer aún más con menos? O, más específicamente: ¿cómo puedo servir a más clientes en mi negocio?, ¿cómo puedo aumentar la producción con menos tiempo de mi parte?, ¿cómo puedo abarcar más mercado empleando menos de mi tiempo?

La respuesta para estas preguntas es utilizar el apalancamiento a través de la tecnología. Una y otra vez llegan a mi oficina emprendedores valiosos, envueltos en una cantidad de actividades que consumen su tiempo, por lo que pierden de vista el punto medular de crecimiento: el verdadero trabajo del dueño del negocio (aun de los negocios pequeños) es trabajar “para” y no “en” el negocio. Es ahí donde reside el poder del apalancamiento.

Hay varias formas de utilizar el apalancamiento para que trabajes en construir tu empresa. Hoy tocaremos el tema del apalancamiento a través de los sistemas y la tecnología.

Los sistemas tecnológicos efectivos y bien implementados pueden ahorrarte montones de dinero y tiempo. De hecho, en muchas ocasiones, no requieren de enormes inversiones para ponerlas en práctica.

Todos los negocios, por artesanales que parezcan, pueden obtener beneficios con este tipo de apalancamiento porque la clave está en saber qué sistematizar. Veamos algunos ejemplos:

Una simple herramienta de Google, como su agenda y el poder compartirla con distintas personas, contribuye a facilitar el trabajo organizativo de tu empresa y es, sin duda, un apalancamiento fácil de usar, efectivo y accesible. Yo suelo utilizarlo no sólo con mi asistente, sino con mis colaboradores cercanos, quienes, al compartir sus actividades en una agenda común, evitan el duplicar esfuerzos y saben qué está haciendo todo el equipo.

En el mercado existen muchos programas de administración de relación con el cliente (CRM, por sus siglas en inglés) que te facilitan el proceso de captación, retención y desarrollo de los consumidores más rentables para tu empresa. Son recursos que constituyen un verdadero apalancamiento tecnológico que suele abarcar áreas de los departamentos de mercadotecnia, servicios y, por supuesto, ventas, además de brindarte facilidades de gestión, clasificación y comunicación con tus mejores clientes.

Si quieres analizar cómo reacciona la gente ante tu producto y cuántas intenciones de compra se producen, entonces puedes utilizar un software de prueba como Optimost (www.optimost.com) o Vertster (www.vertster.com), que va presentando a los visitantes distintas versiones de una web de forma aleatoria y luego hace cálculos de cuáles fueron los diseños más efectivos (en términos de quiénes hacen click en el botón de compra).

Otras herramientas adicionales, como Google Analytics o Clicktracks (www.clicktracks.com), permiten hacer un análisis detallado del tráfico de tu propia web y, por ende, de la demanda que tiene tu producto.

Personalmente he aplicado, y visto aplicar, estas áreas de apalancamiento a muchos tipos de negocios de variadas industrias y todavía no he encontrado uno donde no puedan ser puestas en práctica. Y si ahora te asalta la duda de cuándo comenzar, te comentaré que ayer era mejor que hoy, pero hoy será mejor que mañana. Arquímedes lo dijo hace muchos años y nunca se imaginó cuán buen aliado de la tecnología podría resultar su concepto.

María Inés Morán

mimoran@actioncoach.com.mx

BCM, Especial, Finanzas, Negocios