Un robot contra el autismo

El robot TEC-O forma parte de una plataforma tecnológica que se enfoca en la terapia integral para el tratamiento de  los síntomas en los niños con Trastornos del Espectro del Autismo (TEA). Proporciona un apoyo en la terapia para desarrollar un canal de interacción con los niños que les permita rehabilitar sus habilidades sociales.

El sistema Robótico para Terapias de Autismo (Autism Therapy Robotic System, o ATROS, por sus siglas en inglés) es un programa que, en conjunto con el robot, puede ayudar a niños con autismo debido a su forma humanoide y su capacidad de realizar gestos faciales. El programa posee herramientas para la adquisición de habilidades sociales, tecnología de punta y algoritmos de inteligencia artificial.

Las características principales que tiene el robot es que reconoce el rostro y la sonrisa de un niño. Tiene expresiones faciales y movimientos corporales con la finalidad de facilitar la adquisición de habilidades, entre ellas reconocer conductas sociales no verbales y emociones, además de responder a las estimulaciones de un niño.

El sistema ATROS comprende varios componentes de desarrollo que le permitirán a un niño con autismo integrarse al ámbito social. En este programa, el terapeuta usa al robot, la aplicación, así como otros componentes de hardware para ayudar al niño en este proceso. La demostración de este programa permitirá probar al robot, emular emociones a través de gestos para estimular al niño y registrar el desempeño de éste a lo largo de su terapia. El robot proporciona una rutina de movimientos que le permiten al mismo emular emociones a través de sus movimientos faciales. Dentro del programa está un panel de gestos faciales donde emociones básicas como felicidad y enojo están incluidas. Éstas fueron seleccionadas de acuerdo al conjunto de emociones que un niño con autismo puede manejar y distinguir.

El software es amigable en el sentido de que sólo basta tocar una carita en caricatura del robot para que éste realice la rutina, como por ejemplo de felicidad. Tiene otro panel, llamado “Mímica”, donde proporciona rutinas de movimientos con los brazos complementarias del panel de gestos, los cuales pueden combinarse y generar diferentes formas de estímulos para el niño.

 

El robot es de fácil uso porque se puede conectar directamente a la corriente usual doméstica, es decir 120VAC, 60Hz. Está dotado de sensores táctiles, cámaras digitales y micrófono para generar algún estímulo en el niño durante la terapia y registrar su desempeño. Por ejemplo, en alguna terapia, puede involucrarse al niño con el robot tocándolo en la mano, en el pecho o en alguna otra parte estratégica donde haya sensores de presión; con esto, el niño estará siendo estimulado cuando el robot se ponga feliz porque el niño lo tocó suavemente o enojado si el niño lo tocó fuertemente.

Entonces el pequeño deberá responder de alguna forma, por ejemplo visualmente o auditivamente, y el robot registrará cada detalle mediante una cámara digital y un micrófono. El material de TEC-O es de NylamidSL/60, suave y resistente al contacto con los niños. El controlador del robot consiste en una tarjeta Arduino Mega 2560, la cual maneja servomotores por medio de pulsos PWM. Estos servomotores son los actuadores de 14 grados de libertad que le permiten plasmar las expresiones y los movimientos de su cuerpo.

El Dr. Pedro Ponce Cruz es director de Maestría y Doctorado en Ciencias de la Ingeniería del Instituto Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México.

Pedro Ponce Cruz

pedro.ponce@itesm.mx

BCM, Especial, Salud, Tecnología