La primera impresión

La comunicación no verbal es una característica fascinante del ser humano. El simple hecho de que prefiera mantenerse en silencio para no expresar su sentir en sí equivale a comunicar un sentimiento.

Por instinto de supervivencia, el cavernícola tenía que tomar decisiones rápidas a la hora de confiar o no en sus congéneres. Un análisis rápido de las apariencias era todo lo que tenía para sopesar sus opciones.

La primera impresión se da de manera inevitable e inconsciente. Una persona, sin pensarlo y sin intención negativa alguna, juzgará a sus semejantes en base a su apariencia física.

Diversos estudios llevados a cabo por universidades de renombre han revelado que las características del rostro pueden causar diversas impresiones, entre ellas la simpatía, la apertura y la dominancia, sea cual sea el verdadero carácter de la persona.

Lamentablemente, las facciones no pueden modificarse, salvo, acaso, con cirugía estética. No obstante, la apariencia física en relación a la barba, el corte de pelo y el porte son elementos que sí pueden ser alterados con el fin de mejorar la presentación de un individuo.

La vanidad no es exclusiva de las mujeres, ni necesariamente mala. De hecho, en cierta medida, puede resultar positiva. Cualquiera que sea la ocasión, el hombre también debe verse aseado y arreglado para brindar una mejor impresión de su persona. Una mala presentación puede suscitar ideas erróneas y falsas expectativas.

La buena presentación es un elemento clave para dar una excelente impresión en una entrevista de trabajo. La vestimenta y el porte son un reflejo de la personalidad y los valores del individuo.

Es de muchos conocido que el cabello corto se interpreta como una muestra de profesionalismo y formalidad. Sin embargo, la moda actual y los gustos de los jóvenes adultos han contribuido a agregar unos cuantos centímetros a sus peinados, modificando de paso esta norma social. Dicho lo anterior, es perfectamente posible proyectar seriedad y confiabilidad con el cabello largo.

Los estilistas de O.SPA.SALÓN recomiendan un peinado pulcro, es decir que en todo momento parezca recién arreglado, pero sin estar saturado de gel, para no verse blanquecino. Por su parte, las patillas siempre deben estar perfectamente arregladas, con un corte lineal.

Para complementar el estilo, es ideal elegir un traje que favorezca el tipo de cuerpo. Los hombres, al igual que las mujeres, siempre deben seleccionar la vestimenta que mejor les quede, pues estar bien ataviado da impresión de pertenecer a un estrato social superior.

Nada más recomendable que una visita a O.SPA.SALÓN para rejuvenecer el cuerpo y la mente. Aplicarse una mascarilla y hacerse una manicura también son actividades de hombres. Les permiten incluso estar más conscientes de la importancia de su salud y su apariencia. La manicura y la pedicura (sin esmalte) ayudan a evitar las uñas encarnadas. En cuanto a las mascarillas, eliminan la grasa excesiva del rostro y, en algunas ocasiones, lo sanan.

Suele decirse que no hay segunda oportunidad para una primera impresión. Igualmente, un hombre puede ser “sanamente vanidoso” para proyectarse de manera positiva. Lucir atractivo día a día gracias a los consejos y el profesionalismo de los expertos de O.SPA.SALÓN le ayudará a fortalecer su confianza en sí y su autoestima, a abrirse el camino hacia el éxito y, de paso, a captar las miradas del sexo opuesto…

 

Giselle Javelly
giselle@revistabcm.com

BCM, Especial, eventos, Salud