¿Alguna vez has sufrido de colitis?

colitis

DRA. CRISTINA MONTFORT GARZA
MEDICINA GENE RAL, HOMEOPATÍA Y MEDICINA ESTÉTICA — cmontfortg@gmail.com

 

Seguramente has oído hablar de la colitis o, incluso, puede que alguna vez te hayan dicho que tus síntomas corresponden a ese padecimiento. “Colitis” es un término general para describir una inflamación del colon o intestino grueso.

Los síntomas más comunes son inflamación abdominal, dolor y estreñimiento o diarrea, pero existen otros síntomas que tal vez los presentes y no los estés relacionando con la colitis, como el dolor en la espalda baja (lumbar), sueño después de las comidas, cansancio durante todo el día, irritabilidad, mal humor e insomnio (despertarse a las tres de la madrugada aproximadamente y luego no poder volver a conciliar el sueño hasta la hora en la que casi tienes que levantarte). Estos últimos síntomas se pueden confundir con muchas otras enfermedades y muchas veces se dejan pasar como molestias que, por ser tan frecuentes, se consideran normales.

Los síntomas ya mencionados están directamente relacionados con la colitis, pero hay otras enfermedades que se pueden presentar a causa de una colitis crónica. Se pueden presentar enfermedades neurológicas como depresión, ansiedad, TDAH (trastorno con déficit de atención e hiperactividad), autismo o síndrome de Asperger; y se pueden presentar también enfermedades de origen autoinmune como tiroiditis (con hipotiroidismo como consecuencia), artritis, lupus, fibromialgia, urticaria, síndrome de Sjögren, asma, intolerancias alimentarias o alergias de cualquier tipo.

En el intestino grueso se encuentra aproximadamente el 80 % de nuestro sistema inmunitario en unos grupos de células llamados “placas de Peyer”, encargados de reconocer células extrañas y atacarlas. Cuando el sistema inmunitario responde a una sustancia extraña, llamada “antígeno”, que parece tener las mismas características que una sustancia natural del cuerpo y procede a atacar tanto las células extrañas como las del cuerpo, existe una reacción autoinmune.

Cuando se presenta una inflamación crónica del intestino, generalmente se desencadena un proceso de inflamación generalizado y esto es lo que puede provocar que el organismo produzca anticuerpos que ataquen a las propias células, originando así estas enfermedades de origen autoinmune y cualquier otra enfermedad originada por la inflamación generalizada.

Lo cierto es que es muy poco lo que se ha explorado este tema. Apenas unos cuantos doctores comienzan a aceptar que existe una relación entre el tipo de alimentación y las enfermedades (sobre todo las de tipo crónico). Sin embargo, este problema ha sido abordado durante siglos por medicinas de tipo tradicional, como la china, la ayurvédica y la homeopática. Por fortuna, la investigación sobre este tema está teniendo un auge también en la medicina alopática.

Es obvio que somos lo que comemos y, a pesar de que nuestro organismo es una máquina casi perfecta con capacidad de desintoxicarse y eliminar todo lo que nuestro organismo no necesita, puede llegar un momento en el que se vuelve incapaz de eliminar ese exceso de toxinas y lo va a reflejar con la manifestación de alguna enfermedad. Lo importante aquí es poner atención, escuchar a nuestro cuerpo, cuidarlo con ejercicio, buena alimentación y hábitos adecuados y, a la primera señal de daño, tomar medidas de rescate como una nutrición más rígida y atención médica.

En definitiva, como en cualquier otra enfermedad, lo más importante es la prevención, es decir, ejercicio moderado, buenos hábitos de sueño, evitar vicios y sustancias tóxicas y llevar una alimentación lo más nutritiva posible, consumiendo en nuestra dieta por lo menos un 80 % de alimentos de origen natural, sin aditivos, no procesados y con la mayor cantidad posible de nutrientes para mantener nuestro organismo funcionando a su máximo nivel.

 


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